La radiografía es real. El problema es volver a encontrarla.

La radiografía es real. El problema es volver a encontrarla.

Un paciente pide una radiografía vieja y empieza la búsqueda: la carpeta del sensor, un disco compartido, un correo, tal vez un celular. A dónde terminan las imágenes clínicas en realidad, y qué se necesita para tener una sola copia en vez de cinco.